Ninguna opción es mejor en todos los casos; depende de lo que busques.
Vivienda usada: suele estar en zonas ya consolidadas, con precio por metro cuadrado más bajo y disponibilidad inmediata.
Vivienda nueva: ofrece garantías de construcción, acabados más modernos y a veces facilidades de financiación directa con la constructora, pero implica esperar la entrega si compras sobre planos.
Antes de decidir, compara no solo el precio sino los gastos de mantenimiento y la valorización esperada de la zona.
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